Crusoe renuncia a las turbinas de Boom Supersonic: se cae un acuerdo de 1.250 millones para centros de datos de IA

Crusoe ya no comprará las 29 turbinas Superpower de 42 MW que Boom Supersonic había adaptado de su tecnología de motores para dar energía a centros de datos.

La fiebre de la IA ha unido sectores inesperados, como la aviación supersónica y los centros de datos. Pero una de esas alianzas se ha roto: Crusoe, uno de los grandes constructores de infraestructura para inteligencia artificial, ya no comprará las turbinas de gas Superpower de Boom Supersonic, según ha informado TechCrunch.

El acuerdo contemplaba 29 turbinas de 42 megavatios, valoradas en unos 1.250 millones de dólares, con entregas previstas a partir de 2027. Crusoe iba a ser su cliente de lanzamiento.

Un portavoz de Crusoe explicó que su estrategia energética no cambia y que seguirá usando turbinas, pero no las de Boom, porque la colaboración ya no encaja. El consejero delegado de Boom, Blake Scholl, sostiene que desplegará 250 MW de Superpower en otros proyectos en 2026 y aspira a llegar a 1 GW en 2028.

Boom mantiene Superpower como una línea de negocio propia, basada en la tecnología de su programa de motores supersónicos. El episodio muestra que la energía se ha convertido en una pieza crítica, y disputada, de la expansión de la IA.